Aventura de Escribir

Abril 22, 2009

La sonrisa de tu rostro, por Cecilia de Aranibar

Archivado en: Peregrinaje: Ser Creativo — keilaochoa @ 8:00 am

Muchas veces, nos interesamos en una persona cuando vemos la expresión amigable que tiene en su rostro. Aquella sonrisa que nos invita al diálogo, a iniciar una conversación sin reparos, sabiendo que seremos bienvenidos.

 

Igualmente para los lectores, es el título de un escrito. Ese título nos debe invitar a leer, nos debe mantener interesados, darnos una idea de lo que se viene, y aún así, dejarnos con la expectativa, el asombro y las ganas de conocer más.

 

El título que le pongamos a nuestros escritos, entonces, será como la sonrisa de aquel rostro. Una puerta de entrada para dar a conocer, de manera general, lo que encontrarán si continúan la lectura. Una bienvenida, con los brazos abiertos.

 

En una ocasión me dijeron: “escribe primero y luego búscale un título ideal”. Me ha sucedido en algunas ocasiones, que terminando un escrito, me doy con la sorpresa que el título que le puse inicialmente no correspondía con lo que escribí y tuve que cambiarlo. Por ello sería una buena práctica escribir primero y preocuparnos de ese detalle al final. 

 

Entonces escriba primero, y verá que sus mismos escritos cobrarán vida, le llevarán por sendas que no había sospechado inicialmente, será asombroso, y al final, dibujará una puerta de entrada a ese sendero, y la rotulará con una cálida bienvenida, para que otros como usted, disfruten de ese viaje maravilloso,  y digan juntos, “acabo de tener una muy buena lectura”.

Cecilia de Aranibar

www.cyberlector.com

Abril 15, 2009

Aprendiendo el oficio de ser escritor, por Cecilia de Aranibar

Archivado en: Peregrinaje: Ser Creativo — keilaochoa @ 8:00 am

Cuando nos embarcamos en la tarea de escribir, con la ilusión de algún día dedicarnos a ello por completo, comenzamos a buscar alguna fórmula que nos ayude en nuestro emprendimiento. 

Buscamos averiguar un poco sobre los inicios de algunos de nuestros escritores favoritos, y cómo vencieron las dificultades, cómo sortearon los obstáculos, cómo lograron su primera publicación, es decir, todo lo que tuvieron que hacer hasta cumplir su objetivo: ser considerados buenos escritores.

Así lo hice, pero luego de meses de investigación, me topé con una realidad indiscutible: “No se puede aprender a ser escritor”. Lo que sí se puede hacer, es aprender a redactar mejor y con buena ortografía, se puede aprender ciertas técnicas según el género literario, se puede incluso, participar de algunos talleres, pero nada valdrá la pena, si no se tiene pasión por la escritura.

Si usted tiene pasión y está dispuesto a pasar por el proceso de maduración que se requiere de todo escritor, entonces para comenzar, podría seguir estos tres sencillos consejos:

1.-  Sea un buen lector

La lectura nos ayuda a mejorar nuestra redacción y ortografía. Lea los libros más recomendados y procure absorber desde estilos hasta formatos de presentación. 

2.- Escriba, escriba y escriba

Solo escribiendo podrá mejorar su propio estilo. Haciendo esto, se dará cuenta si verdaderamente es lo que desea hacer como actividad central. Un escritor necesita disciplina, constancia y creatividad, para mantenerse a flote en un mundo tan competitivo. 

3.- Muestre sus escritos

Muestre sus escritos a alguien que entienda del tema y le pueda orientar. Muchos escriben, pero no muestran sus escritos, ya sea por vergüenza o por temor a las críticas. Un escritor debe aprender a sobrellevar ambos sentimientos, y saber que habrá críticas, pero si cumplió sus objetivos personales, si comunicó el mensaje que quería brindar, entonces puede seguir tranquilo. 

Entonces, si usted quiere ser un buen escritor, debe asegurarse de creer en usted mismo. Saber que esa es su pasión y seguir hacia adelante sin bajar la guardia; escuchar los consejos y ponerlos en práctica, y sobre todo, estar muy seguro de tener la necesidad, de transmitir ese mensaje que usted tiene, a los demás, a través de la escritura, porque usted siempre quiso… ser escritor.

 

Cecilia de Aranibar

www.cyberlector.com

 

 

Abril 8, 2009

Conozcamos nuestro idioma (2) por Maureen Herrera Brenes

Archivado en: Hazaña: Ser Exacto — keilaochoa @ 10:05 am

Desde hace algunos años estudio inglés, así que siempre llevo en mi bolso mi “cuadernito de nuevas palabras”. Supongo que es una práctica común entre la gente que estudia idiomas. No obstante, hace varios meses me di cuenta de que necesito otro cuaderno de palabras… en español.

 

Todo empezó un día en que escuché un programa radiofónico y se refirieron a un director de cine con el adjetivo de “iconoclasta”. ¿Y eso que significa?, pensé yo. El diccionario, amigo siempre generoso, me lo aclaró: “Se dice de quien niega y rechaza la merecida autoridad de maestros, normas y modelos.” También encontré el sinónimo de “irreverente”. El ejercicio es apasionante. La última vez que lo realicé buscaba el significado de la palabra “dandy”, y lo primero que averigüé es que se escribe de esta forma en inglés, de donde proviene el término. En español se escribe “dandi”, y su significado es: “hombre que se distingue por su extremada elegancia y buen tono”.

 

Este mundo de las palabras es una fuente sin fin. Uno de los primeros consejos que recibí en el inicio de mis estudios de periodismo, fue el destierro de la palabra “cosa”. Siempre es mejor usar la palabra precisa, y en este campo el español es un enorme escaparate del cual escoger. El mes pasado entrevisté a un arquitecto y me externaba su preocupación porque nuevas generaciones de colegas suyos no saben los nombres precisos de las partes de un edificio histórico. Esto me recordó que años atrás se restauró la fachada de un teatro en San José, el Teatro Popular Melico Salazar, y dicha actividad me puso en contacto con términos que nunca en la vida había escuchado. ¿Quién habría imaginado que en esa construcción, que yo simplemente llamaba “fachada”, conviven frisos, mascarones, balaustradas y cornisas, para mencionar unos pocos ejemplos?

 

A  propósito del tema les recomiendo el sitio www.elcastellano.org. Lo encontré hace poco y me suscribí a uno de sus servicios llamado “la palabra del día”. Además, periódicamente envían enlaces a sitios con noticias sobre el idioma español. Si queremos escribir, es imprescindible conocer nuestro idioma, tan rico, bello y lleno de la esencia misma de nuestra cultura. Me parece que debemos tener un aprecio especial por nuestra lengua materna, sin importar cuál esta sea, y al escribir esta afirmación pienso también en los latinoamericanos cuya lengua materna es el cabécar, el aymara o el maya.

 

Aunque aprecie al español, reconozco que las palabras tienen su propia vida y como chiquillos traviesos saltan de una lengua a otra con total desenfado. En Costa Rica, por ejemplo, a los niños se les llama “güilas”. A mí la expresión no me gustaba mucho y a veces sentía en ella un cierto sentido peyorativo. Sin embargo, mi profesor de gramática española me explicó que tiene muchos años de estar entre nosotros, pues su origen es náhuatl. Desde entonces le tomé cariño al término y lo uso con más frecuencia.

 

¡Qué vivan las palabras! No se vaya hoy a la cama sin aprender una nueva.

Abril 2, 2009

Oportunidad hasta junio

Archivado en: Epopeya: Ser Publicado — keilaochoa @ 10:05 am

Si aún no te decides a participar en el Premio de Ensayo Letra Viva, ¿qué esperas? Lee esto:

 

A solicitud de muchos potenciales participantes, los organizadores del Premio de Ensayo Letra Viva decidieron extender por tres meses la convocatoria del concurso literario que convoca una red de editoriales evangélicas de América Latina.

 

El Premio de Ensayo Letra Viva, que consiste en la publicación en un tomo de los 5 mejores ensayos de enfoque cristiano y 500 dólares para cada obra ganadora, cerrará ahora el 30 de junio.

 

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